Ejercitarse con buen ritmo

Sienta el placer de mover su cuerpo sin forzar su Corazón  mientras realiza ejercicios. Además, conozca la importancia de prepararse antes de  hacerlos para que su actividad deportiva sea aprovechada y segura para  su salud.

Si usted tiene sobrepeso o de algún problema cardiovascular, conozca que no debe hacer ejercicios  sino antes de haber consultado con su cardiólogo. ¿La razón? Él le indicara la forma de hacerlos, el tiempo y la intensidad adecuada para que el cuerpo los aproveche.
Según el colegio Americano de Medicina Deportiva, la practica regular de ejercicio produce un aumento de la autoconfianza, una sensación de bienestar y mejora de la función intelectual. Más aún si son realizados a la intensidad apropiada para cada individuo, previenen, controlan y mejoran las enfermedades cardiovasculares, que son la principal causa de morbilidad y mortalidad en el mundo.
El Cardiólogo y deportologo Ricardo Salmon Castro Refiere que el ejercicio es como  comer y dormir, por eso hay que hacerlo diariamente. Pero se vuelve peligroso cuando se lo realizan los fines de semana y en forma exhaustiva como acostumbran algunas personas de manera regular. Tampoco se relaciona con fumar, ingerir bebidas alcohólicas o energizantes.
Meche Laad, entrenadora  de rehabilitación y educación física  del gimnasio Quirospa, dice que ejercitarse una vez a la semana puede lesionar los músculos, porque no están preparados, ni acostumbrados , peor si no se usa la vestimenta o los zapatos apropiados, no es lo mismo caminar en el pavimento  duro que hacerlo en una caminador.
“un principiante puede empezar a caminar de 20 a 30 minutos diarios de manera lenta y a buen ritmo. Debe ir moviendo solo los brazos de derechas a izquierda y levantar las piernas a un nivel que no arrastre los pies. Sobre todo no hablar, porque tiene que ir  inhalando y exhalando  aire. Ahí es cuando realmente funciona el ejercicio”, aconseja Laad.
Salmon asegura que una actividad física moderada y graduada de acuerdo con la capacidad física  individual ayuda  al corazón a disminuir la presión arterial y la frecuencia cardiaca, tornándolo más eficiente. 



Mida su pulso 

Antes de hacer ejercicio se debe medir su pulso o frecuencia cardiaca, es la única forma de determinar hasta donde puede serle útil. Según Salmón, se determina  fácilmente con una fórmula matemática.
A 220 se le resta la edad, así se obtiene la frecuencia cardiaca máxima.  Por ejemplo, en alguien de 40 años el resultado será  180 latidos por minutos  (220 – 40 = 180). Entonces, se hace un ejercicio aeróbico   cuando se llega al 85 %  de la frecuencia cardiaca máxima  y un anaeróbico cuando se pasa de ese porcentaje.
Los aeróbicos como caminar, andar en  despacio en bicicleta  se conocen también como cardiovasculares, porque  necesitan oxigeno no para su realización: y los anaeróbicos como hacer spinning o correr a mucha velocidad, entre otros son de resistencia a la velocidad y usan la energía proveniente de la combustión de  azucares y grasas.
Otros ejercicios son los isométricos o de levantamiento de pesas para ganar volumen muscular. Pero hacen subir rápidamente la presión  y puede ser peligroso si alguien tiene  una cardiopatía o sufre de hipertensión arterial.
Según Salmón, antes de  hacer  el ejercicio se debe reposar por tres minutos  y luego tomar el pulso, que debería ser  igual todos los días. Si está muy rápido es porque algo pasa en nuestro cuerpo  y no debe hacerlo ese día.  Incluso luego de la práctica deportiva  es necesario esperar otros tres minutos  y tomarse el pulso nuevamente.
Cuando se a muy similar al que se tomó al inicio se puede determinar si estamos en buenas condiciones físicas. Pero si el pulso persiste alto es que no hemos alcanzado  una buena condición.
Control
  • Con un pulso metro  controle su frecuencia cardiaca
  • Salga a hacer ejercicio cuando la temperatura  no esté muy alta
  • No realice ejercicios después de comer, espere de dos a tres horas, o hágalo antes. Así evita que el corazón y el aparato digestivo trabajes el doble

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